Durante el año 2014, mi búsqueda de imagen personal estuvo relacionada
directamente a mi participación como VJ de la banda local de música noise y
experimental "NuncaNadieNada" (NNN) integrada por Carlos Nada y
Autito, el Niño Autista.
Tuve como meta la producción de imágenes que sean funcionales a la música, que
se pensaron a modo de instalaciones e intervenciones con proyectores que permitieran
el uso de dibujos en formato digital, en un principio, realizados en tiempo
real, luego, combinados con herramientas de edición de video. Pretendía dar una
carga emotiva fluctuante, con actitud autómata que se nutra estéticamente de
arquetipos propios de la imaginaria colectiva, combinados sobre una línea de
tiempo en la que pasado, presente y futuro se unen. Estas imágenes surgieron
justamente de la misma práctica propia de los momentos taller/ensayos que
compartí con los músicos y de la suma de los intereses e intenciones
discursivas de los mismos.
Mi obra entonces fue la operación de volver visible la experiencia sonora, insistiendo en los caminos transversales que van y vienen entre la musica y las artes visuales.
Elegí tomar una dirección en el desarrollo de la estética del noise
distinta a la que tomarían el futurismo y el dadaísmo, movimientos que se opusieron
al concepto de razón, actitud que aún pareciera influenciar directamente en el carácter
antiartístico y "revolucionario" de este movimiento que disfruta de
estar al margen de formas más celebradas de la música, pero que no por ello
carezca de una escena y una aceptación del público en general cada vez mayor.
Citando a Danto, en el capítulo "arte pop y futuros pasados"
de su libro "Después del fin del arte", el carácter mutante de
NuncaNadieNada se hace visualmente explicito también en la "no adherencia
a un solo canal creativo". Mis trabajos digitales y videos han estado al
servicio de un estilo de expresión musical que busca simplicidad y autenticidad
espontaneas, generando nuevo material sonoro constantemente, dejando atrás
formulas, efectivas o no, a fin de ir en busca de nuevos sonidos. Esto requirió
de una actitud nómade que me permitiese trabajar sin necesariamente pertenecer
a una corriente específica, por momentos ramificando los potenciales
representacionales del proyecto, y por otros, ahondando en alguna rama en
particular, como lo fue en su mayor parte con el video. "Esta negación a
ser alguna cosa en particular es lo que Jean-Paul Sartre llama ser
verdaderamente humano. (...) Pero es exactamente la marca del momento posthistórico
que la búsqueda de la identidad esté subrayada por todos aquellos que están,
después de todo, lejos de su objetivo -quienes, en la manera en que Sartre
plantea las cosas, no son lo que son y son lo que no son-."
A lo largo del año, también pude evidenciar el cambio del sonido de la
banda, desde sus comienzos más cercanos al industrial y harsh noise, con un
sonido mucho más violento y errático; pasando a paulatinos diálogos entre distorsiones
y estadios netamente ambient, hasta su sonido actual más cercano al shoegazing
y el noise pop. Aunque este cambio de carácter pueda parecer casual, tuvo un
impacto directo en el discurso de la obra.
A fin de tener siempre un punto de partida conceptual, decidí trabajar
con las palabras "nunca", "nadie" y "nada",
relacionados a la "identidad" y la condición de "ser
humano", a la vez que me permití experimentar la música de manera
funcional, aprovechando la mutante expresividad sonora del proyecto. Cada
ensayo y presentación demuestran una nueva faceta de la agrupación, provocando
en su discurso y estética constantes cambios de dirección.
Discursivamente consideramos haber llegado a tratar sobre la condición
humana en cuatro temas diferentes.
A través de un avatar, los seres denominados "manyines rosas", utilizados recurrentemente en la imaginaria de la banda, en un principio hablaron de seres que sufrian en carne propia los horrores de la guerra y la disolución de su identidad y experiencia a través de la muerte.
A través de un avatar, los seres denominados "manyines rosas", utilizados recurrentemente en la imaginaria de la banda, en un principio hablaron de seres que sufrian en carne propia los horrores de la guerra y la disolución de su identidad y experiencia a través de la muerte.
Luego, trató de la capacidad de nuestra especie para navegar a través de
diferentes ciclos de caos y calma, antagonizando con sus pares y destruyéndose
mutuamente para una vez más resurgir de entre los escombros de sus casas
bombardeadas por sí mismos, renaciendo en nuevas formas de vida.
Posteriormente
tuvimos la oportunidad de trabajar junto a Preña Mutosi y Deterioro nervioso Irreversible (D.N.I) una performance sobre la capacidad de
experimentarse como célula de un organismo mayor, formando una conciencia de sí
mismo que se corre de la línea de espacio y tiempo en la que nuestra identidad
pareciese ubicarse. Lamentablemente no quedaron mayores registros de esas
experiencias más que algunas pocas fotos.
Finalmente, llegamos a un punto en que nuestra visión
holística nos terminó por ubicar a nosotros, seres humanos, como la consciencia
del todo, capaz de convertirse en lo que quiera, muriendo y resinificándose,
mas siempre contenido en el telar del cosmos.
En el caso de la última obra realizada hasta la fecha con
NNN, "Carne de agua", El carácter mutante de la música
dialoga con la carne y su consistencia liquida, capaz de anular su identidad y
cambiar de forma y materialidad en cualquier momento.
"Carne de Agua", además de su difusión gratuita por internet (podes escucharlo haciendo click ACÁ ), contó con una edición limitada de sólo veinte copias físicas.
"Carne de Agua", además de su difusión gratuita por internet (podes escucharlo haciendo click ACÁ ), contó con una edición limitada de sólo veinte copias físicas.
La conceptualización y estetización visual del noise y su intangibilidad
sonora, me ha permitido participar (paradójicamente ante la búsqueda de
anulación de la identidad en que consistió el proyecto) como sujeto social que
crea un "objeto", como lo llama A. Danto, también social y estético
que no es mera reproductibilidad, sino una “obra de arte” que sirve de pretexto
para poder poner en marcha el complejo sistema discursivo que rodea el
desarrollo del proyecto y su siguiente valoración dentro del mercado del arte y
su exclusividad social. "Sin imagen no hay discursos, y sin discurso no
hay arte contemporáneo, sino objetos, música, comida, ropa, edificios,
decoraciones de lujo, con la siguiente perdida de aura y, obviamente, de
precio".
Si te apetece conocer y escuchar más de NNN, podés clickear en el siguiente link que te lleva a la Página Oficial de NuncaNadieNada en Facebook y su discografía en Bandcamp.
















